EVA Y ADAM nunca se encuentran en el camino
Creador autodidacta, su obra traza un personal camino exploratorio a través de la reconstrucción identitaria, la mirada a los discursos tradicionales y las relaciones afectivas.
La pulsión creadora desborda gracias a la experimentación con diferentes técnicas y materiales, siendo transversal una continua negociación entre contrastes plásticos formales, la oposición de las categorías genéricas clásicas de lo animal y lo humano, lo natural y lo artificial, lo pictórico y lo fotográfico, lo abstracto y lo figurativo, etc., y los discursos de la tradición, la religión, e incluso la mitología.
El artista se sirve a menudo del collage y la superposición para saturar de elementos la imagen, estimulando el exceso dialéctico entre los pares formales y de sentido, provocando así múltiples lecturas, unas buscadas y otras aleatorias, que tratarán de obstaculizar y poner en duda nuestra mirada ordinaria
acerca de la realidad.
La fragmentación es otro continuo en la obra de Iván España, el género del autorretrato suele ser el elegido para ser deconstruido, transformado, y de cuya nueva reconfiguración emergerá un espejo estético en el que se reflejarán el sujeto y sus relaciones. Lo figurativo, impresiones fotográficas de poses
desnudas no normalizadas, queda tamizado por el velo abstracto pictórico, envolviendo a los personajes en el espacio onírico del inconsciente creador.
La obra de Iván España nos sumerge en un universo propio en continuo proceso de cambio y transformación, incidiendo en la puesta en valor de referencias convencionales acerca de la pareja, la familia, la tradición, la religión, las categorías… todo ello fluye en un work in progress inconcluso conscientemente procedimental.
TEXTO INTRODUCCIÓN: VIDAL RUEDAS